Años antes de la existencia de las redes sociales, la gente tenía estándares para aceptar el trato con los demás, y eran mucho más estrictas si se trataba de invitar a alguien a ir a tu hogar, y además existían ciertas normas etiqueta y buenas costumbres que se enseñaban en casa desde pequeños.

Pero las cosas han cambiado, y con toda la comunicación virtual estamos perdiendo algunas de esas habilidades sociales que siguen siendo importantes cuando te encuentras con alguien cara a cara.

Mucho que aprender

Hoy en día todo el mundo maneja redes sociales, bien sea personales o de empresas, como por ejemplo la del cerrajero local.  Y es una manera de conexión que se ha hecho más popular en estos tiempos de pandemia.

En un mundo ideal, tus seguidores pensarían que cada foto, video o pensamiento publicado en las redes es como un pequeño regalo para ellos, pero en la realidad es difícil predecir cómo llegará lo que publiques.

A pesar de tus mejores esfuerzos, puedes causar problemas, indignación o hasta dolor alguien con ese Tweet o publicación de Facebook.

La pandemia ha hecho que muchas personas estén nerviosas y hasta sensibles, debido a las pérdidas y el aislamiento.

Quizás, si haces una publicación donde te estás vacunando, alguien puede parecerle alegre y esperanzador, pero para otra persona puede ser como una bofetada por no haber recibido la vacuna, o quizás ha sufrido una pérdida grave.

Algunos expertos en redes sociales dicen que es bueno revisar periódicamente la forma como manejamos las redes sociales, y ciertas normas de etiqueta.

Pregúntate por qué estás publicando.

¿Estás publicando esa imagen del platillo que preparaste porque quieres elogios? ¿O quieres que la gente se sienta mal porque ellos no lo prepararon?  O peor aún, quieren que veas la vida que llevas y que otros no pueden darse el lujo de costear.

Si publicas algo para recibir una afirmación, está bien, pero si es para tratar de satisfacer todas sus necesidades con los me gusta de las redes sociales, podría ser el momento de pensar en qué más falta en Tu vida.

En segundo lugar, concéntrate en tus amigos. Piense absolutamente en su círculo íntimo con cuidado para tratar de no herir susceptibilidades.

Antes de presionar «compartir», lee tus palabras en varios tonos de voz, ya que diferentes personas pueden interpretar el texto de manera diferente, esta es una sugerencia de una experta en etiqueta.  Y trata de utilizar un emoticón en tu texto para suavizar lo que quieras compartir.

Cuidado con publicaciones negativas.

Si quieres publicar algo negativo, ten en cuenta que lo que dices o compartes a menudo dice más sobre ti.

Si no estás de acuerdo con algo, explica tu posición con respeto, y evita generalizaciones radicales sobre grupos enteros de personas, o empresas.

Recuerda, cualquier mensaje que compartas, incluso con familiares cercanos, se ampliará a toda tu comunidad en línea.

Considere tu audiencia.

No creas porque tu grupo es pequeño y cambiaste tu configuración a privada, puedes estar más tranquilo y seguro. 

Pues, alguien puede tomar la captura de la pantalla y pasar la información.

Reconoce tus errores.

Si publicaste algo que no llegó como esperabas, pregúntate cuántas personas reaccionaron negativamente.  Si fueron unas cuantas, reconoce tu error, pero si fue una sola persona que está descontenta, pues, es posible que sólo una persona sea grosera.

Si publicas algo que es hiriente para una audiencia más amplia, quizás no te diste cuenta, y no consideraste las repercusiones, pues, debes eliminar la publicación por completo.